Lavapiés, referente del casticismo madrileño de manolos y manolas, ha sido siempre un barrio de gente humilde, con viviendas que en muchos casos, como ocurre con buena parte de las famosas corralas existentes aún en el distrito, rozan los límites de habitabilidad exigibles hoy en día. Es evidente que durante años ha faltado en el barrio inversión para el mantenimiento y regeneración urbanística, quedando como un claro ejemplo de la desidia municipal en la zona el hecho de que, con el comienzo del siglo XXI, en el corazón del barrio aún permanecieran en estado de casi abandono los restos de las Escuelas Pías de San Fernando, destruidas en los primeros días de la Guerra Civil.
En 1996 la Gerencia de Urbanismo de Madrid sacó por fin un concurso para remodelar este espacio en ruinas, acometiéndose las obras en 2001. La adjudicación fue ganada por el arquitecto Jose Ignacio Linazasoro, quien con verdadero acierto presentó un proyecto visualmente integrador, en el que lo nuevo compartiría espacio con las ruinas existentes sin alterarlas, ya que se valoró que estas se habían convertido de alguna manera en un símbolo representativo del barrio. Por una vez, lo nuevo se supeditó a lo viejo, exhibiéndose los restos del pasado no como mero adorno sino como resalte del valor que encierran en sí mismos. Así, las ruinas de la iglesia de lo que fue el convento y colegio de San Fernando son hoy el caparazón de una hermosísima biblioteca cuya visión interior nos sorprenderá, y sobre el solar anexo, integrándose adecuadamente con los restos de la iglesia señalados, se edificó un funcional Centro de la UNED, al que merece la pena también pasar para subir hasta su azotea (hay un bar con agradable terraza desde la que disfrutaremos contemplando los tejados del viejo Madrid).
Pero hagamos como siempre un poco de retrospectiva histórica en torno a este lugar para conocerlo mejor:

Con la llegada de la Guerra Civil, como ocurrió con otros edificios religiosos de Madrid, el conjunto fue saqueado e incendiado, quedando para la posteridad como único testimonio del edificio original las ruinas de parte de los muros perimetrales, los gruesos muros del tambor de la cúpula de la iglesia, la fachada principal y restos de la decoración barroca. También se conservan, aunque instaladas ahora en el Colegio de la Inmaculada de los P.P. Escolapios en Getafe (son figuras policromadas que han sido restauradas recientemente por Patrimonio Histórico).
La biblioteca de las Escuelas Pías es accesible en principio sólo para alumnos de la UNED, pero puede visitarse libremente de lunes a viernes, en horario de 9,15 a 10,00 h. y de 21,00 a 21,45 horas.