San Antonio de los Alemanes

Independientemente de las valoraciones personales que cada uno tenga en relación con la religión, no cabe duda de que las iglesias son recintos atractivos para las personas que nos interesamos en la historia y en el legado artístico asociado a esta, pues contienen frecuentemente tesoros que merece la pena no perderse. En línea con ello deseo en esta ocasión recomendar una visita que seguro sorprenderá a las personas que no la conozcan: La iglesia de San Antonio de los Alemanes.

Exteriormente esta iglesia es bastante austera y no llama en absoluto la atención, hasta el punto que es posible que hayamos pasado a su lado sin animarnos a entrar a visitarla. La fachada es de ladrillo visto sin adornos y lo único reseñable a la vista es quizás la portada barroca, con la escultura de San Antonio en una hornacina sobre el dintel de la puerta. La sorpresa, al igual que ocurre con esos huevos Kinder de los niños, la tenemos en el interior: Encontramos un templo de una sola nave elíptica, carente de columnas y coronado por una gran bóveda en la que todo, desde las paredes al techo, está cubierto de pinturas al fresco. ¡Realmente el conjunto llama la atención!

San Antonio de los Alemanes fue fundada en 1607 por Felipe III como Real Hospital para los enfermos portugueses que vivían en Madrid (recordemos que por entonces Portugal pertenecía a la Corona Española). Por este motivo y por estar encomendada la capilla del Hospital a San Antonio de Padua, el recinto era conocido en la época como San Antonio de los Portugueses. Posteriormente, entre 1624 y 1633 se construyó junto al hospital el templo que hoy vemos.

Al independizarse Portugal de la monarquía española a partir de 1640, el edificio quedó vacío, hasta que en 1689, la regente Mariana de Austria decidió cederla al séquito de alemanes católicos que vinieron a Madrid acompañando a Mariana de Neoburbo, quien debía contraer matrimonio con Carlos II. Fue entonces cuando pasó a denominarse San Antonio de los Alemanes, nombre con el que ya se queda hasta hoy, y eso a pesar de que realmente el templo sólo estuvo dedicado a los germanos durante apenas 13 años, pues en 1702 Felipe V cedió la administración del edificio a la Hermandad del Refugio, dedicada a atender a los pobres que vagabundeaban por las calles de Madrid y a los que ofrecía comida, ropa y atención médica  (aprovecharé esta anotación para indicar que San Antonio de Padua es el patrón de los pobres, además de ser también, por lo visto, un santo muy popular a la hora de encontrar objetos perdidos).

Una vez repasada brevemente la historia de San Antonio de los Alemanes volvemos nuevamente a centrarnos en nuestra visita, fijando ahora la atención en los hermosos frescos de estilo barroco que decoran el interior de este templo y que fueron pintados por Luca Giordano (más conocido en España como Lucas Jordan), Francisco Carreño y Francisco Ricci. Comprenderemos de inmediato por qué esta iglesia fue declarada Monumento Nacional en 1972.

Diversos altares se abren en los laterales de los muros y entre ellos pinturas representativas de reyes de la Edad Media españoles, húngaros, alemanes, franceses o de Bohemia que fueron conocidos por su religiosidad o por las batallas en que lucharon contra los enemigos de la religión católica. Sobre los altares, en pequeños óvalos, bustos de reyes ya del siglo de la iglesia, como Carlos II, Mariana de Neoburgo (esposa del anterior), Felie IV o Mª Luisa Gabriela de Saboya. Por aquí y por allá santos portugueses y diversidad de figuras humanas. En la cúpula, una escena asociada a la vida de San Antonio enmarcada con ornamentación barroca de columnas, ventanales y pilastras, todo ello pintado con el arte de la perspectiva. El retablo mayor, presidido por una escultura de San Antonio es algo posterior a los frescos pues data del siglo XVIII.

Indicar por último simplemente que puesto que la iglesia no está siempre abierta, lo más recomendable es ajustar nuestra visita con los horarios inmediatamente anterior o posterior al de las misas (en principio a las 12:00 y 19:00 los días laborables y 11:30, 12:30 h los días festivos).

Iglesia San Antonio de los Alemanes
Dirección: c/ de la Puebla 20 (esquina con c/ Corredera Baja de San Pablo)
Estaciones de Metro mas cercana: Callao

La Neomudejar. Centro de artes de vanguardia

Las artes de vanguardia tienen en Madrid un nuevo espacio expositivo, sin duda original, pues aprovecha las instalaciones que albergaron durante décadas los talleres de formación de Renfe en la antigua estación de Atocha. Hablo de “La Neomudejar”, Centro de Artes de Vanguardia y Residencia Artística Internacional de Madrid que la promotora Art House ha abierto tras un acuerdo de alquiler con ADIF y que tiene la singularidad como espacio artístico de mantener la decadente estética de los edificios en desuso (se ve que ha estado medio abandonado durante bastante tiempo en los últimos años) y que ahora, en su reapertura, se ha querido mantener casi como estaba, buscando con ello, según indican sus promotores, resaltar la singularidad del propio edificio en el que se ubica como punto de reflexión sobre los procesos de creación y rehabilitación.

La intención de Art House es que este espacio se consolide poco a poco como escaparate de las artes de vanguardia de la ciudad, acogiendo proyectos de creadores multidisciplinares emergentes llegados de todas las partes del globo. Se apostará especialmente, según indican, por los nuevos códigos de lenguaje, la experimentación y las vanguardias: Videoarte, performances, street art, parkour, robótica, etc … He de confesar que puesto que no estoy familiarizado con algunas de estas terminologías, -no soy tampoco seguidor por lo general de propuestas tan vanguardista-, he recurrido a Wikipedia para entender el significado de las mismas. Lo comparto seguidamente por si alguno se encuentra en mi misma situación:

  • Videoarte: Tendencia artística surgida al hilo de la consolidación de los medios de comunicación de masas y cuya pretensión es explorar las aplicaciones alternativas y artísticas que tiene el utiliza información de video o audio (no debe confundirse con la televisión o el cine experimental).
  • Performance o acción artística: Es una muestra escénica, muchas veces con un importante factor de improvisación, en la que la provocación o el asombro, así como el sentido de la estética, juegan un papel principal.
  • Street art (arte urbano o arte callejero): Hace referencia a formas artísticas que surgen en la calle, siendo el grafiti la más relevante de ellas aunque no la única.
  • Parkour (el arte del desplazamiento): Disciplina que consiste en desplazarse de un punto a otro lo más eficazmente posible, usando principalmente las habilidades del cuerpo humano para superar obstáculos que se presenten en el recorrido, tales como vallas, muros, paredes, etc. Los practicantes del parkour son denominados traceurs (traceuses en el caso de las mujeres).
¡Visítalo y créate tu propia opinión al respecto! Encontrarás el Centro de Artes La Neomudejar junto a la entrada al parking de la estación de Atocha que hay al comienzo de la calle Téllez, en su cruce con la calle Antonio Nebrija. Es el conjunto de edificios antiguos que ves a la derecha de la entrada (la señalización es actualmente algo primitiva).

Para más información pulsa aquí

La Residencia de Estudiantes de Madrid

En esta ocasión la propuesta que planteo es la de hacer una visita a la famosa Residencia de Estudiantes aprovechando que en ella se expone, temporalmente, la muestra “100 % Residencia. Una tradición recuperada”. La exposición nos permitirá refrescar el conocimiento sobre lo mucho que significó esta institución en el ámbito de la renovación cultural y social en la España del siglo XX previa a la Guerra Civil, así como su devenir durante la contienda y los años posteriores, sin olvidar la labor de recuperación de actividad que actualmente se está llevando a cabo.

La Residencia de Estudiantes de Madrid se funda en 1910 a iniciativa de la Junta para Ampliación de Estudios (JAE), institución encargada de promover la investigación y la educación científica en España en la primera parte del siglo XX y que fue el antecedente del actual Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La Residencia se convertirá desde sus inicios en una alternativa educativa progresista y renovadora, asemejándose a la desarrollada en otros países mucho más abiertos culturalmente que la encorsetada España (recordemos, por ejemplo, que estaba suprimido el derecho de cátedra en las universidades). El nuevo espíritu educativo que impregnará la actividad de residentes, tutores y profesores se basará en el ideario epicúreo de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) fundada por Francisco Giner de los Ríos en 1876, y que en buena medida queda reflejado en esta frase de su fundador: “Nuestra juventud tiene que estudiar más, trabajar más, pensar más, jugar más, dormir más, comer más, divertirse más”. Es bajo esta filosofía, fomentadora de la convivencia entre personas culturalmente inquietas y facilitadora al tiempo de entornos en los que desarrollar y debatir las ciencias y las artes, donde la Residencia asentará su éxito.

La primera sede de la Residencia de Estudiantes se estableció en un edificio alquilado en el número 14 de la calle Fortuny, pero viéndose que estas dependencias no reunían los requerimientos necesarios para un adecuado desarrollo de las actividades se decidió en 1913 iniciar la construcción de un conjunto de varios pabellones en los llamados Altos del Hipódromo (el nombre de esta colina, renombrada posteriormente por Juan Ramón Jiménez como colina de los Chopos, responde a su situación junto al antiguo hipódromo de Madrid que se levantaba en la Castellana, sobre los terrenos que hoy ocupan los Nuevos Ministerios). Las nuevas instalaciones, cuyos edificios principales vemos reformados actualmente, se inauguraron en 1915 y fueron construidos por los arquitectos  Antonio Flórez y Francisco Javier Luque.

Las habitaciones de los residentes se encontraban repartidas por los cinco pabellones que comprendía el complejo arquitectónico de la Residencia. Los Pabellones Gemelos, los dos primeros que nos encontramos cuando accedemos al recinto, estaban enteramente ocupados por habitaciones, pero también había residentes viviendo en el Pabellón Central –donde además estaba el salón de actos, el comedor, los despachos de dirección y administración y otros servicios generales-, y en el Pabellón de Laboratorios, más conocido como Transatlántico, en el que las habitaciones de los residentes convivían con los laboratorios científicos. Unas pocas habitaciones más se ubicaban en el llamado Quinto Pabellón, con el anexo de la biblioteca. Las habitaciones (se puede ver como era una de ellas a través de la amplia cristalera-expositor que hay en la zona ajardinada entre los Pabellones Gemelos) ofrecían a los residentes un lugar sin lujos pero cómodo, en el que siguiendo las recomendaciones de la ILE se cuidaba la buena ventilación e iluminación, al tiempo que el gusto por el refinamiento decorativo basado en elementos populares.

Durante la etapa más floreciente de la Residencia –la previa al estallido de la guerra civil-, Alberto Jiménez Fraud fue el director de la institución y entre los residentes podemos citar a un gran número de hoy reconocidos representantes de nuestra cultura: García Lorca, Luis Buñuel, Salvador Dalí, José Moreno Villa, Miguel de Unamuno, Rafael Alberti, Severo Ochoa, Manuel de Falla, José Ortega y Gasset, Pedro Salinas, Blas Cabrera, Eugenio d'Ors, etc. Prueba de la importante actividad cultural  que se desarrollo en la institución es que por su salón de conferencias pasaron las más altas personalidades de la cultura extranjera (Einstein, Howard Carter, Marie Curie, Ígor Stravinski, Herbert George Wells, Le Corbusier, Keynes, …) y, por supuesto también de la española (Julián Besteiro, Santiago Ramón y Cajal, Manuel de Falla, Unamuno, Eugenio d'Ors, Valle-Inclán, Manuel Machado, León Felipe, …). ¿No te hubiese apetecido compartir aquel ambiente?.

Con la guerra civil, las actividades de la Residencia de Estudiantes terminaron abruptamente. Durante la contienda y como recurso para salvar el edificio y su magnífica biblioteca, fue ofrecido como sede de un hospital y sucesivamente un orfanato y un cuartel de carabineros, que en efecto se alojaron allí durante un tiempo. Con la instauración de la dictadura de Francisco Franco, buena parte de sus residentes y profesores se vieron forzados a exiliarse al extranjero o silenciados en un exilio interior.

La Residencia de Estudiantes es en la actualidad una fundación privada, creada por el CSIC, que mantiene un importante fondo documental y que organiza frecuentes conferencias, mesas redondas, conciertos, lecturas de poemas, encuentros y exposiciones, recuperando con todo ello el espíritu de lo que fue si idea inicial: un espacio abierto al debate, la reflexión crítica y la creación en torno a las tendencias de nuestra época.

Residencia de Estudiantes
Dirección: c/ Pinar, 23
Horario: De 11 a 20 h lunes a sábado. Domingos de 11 a 15 h.
Precio: entrada libre
Estaciones de Metro mas cercana: Gregorio Marañón
Para más información: Web oficial de referencia

Monasterio de las Descalzas Reales

La visita que propongo hacer en esta ocasión es al Monasterio de las Descalzas Reales, recinto de gran valor histórico situado en pleno centro de Madrid y que encierra en su interior numerosos tesoros artísticos dignos de ser contemplados. La visita deberemos planificarla ex profeso, pues dentro del horario diario que el recinto tiene establecido se van conformando para cada hora grupos de unas 15 o 20 personas (las visitas son todas guiadas y duran unos 50 minutos) y es posible, si no estamos pronto, que nos quedemos sin poder entrar. Indicar así mismo, como aclaración, que la visita sólo permite ver parte del recinto, pues sigue siendo un monasterio de clausura activo, en el que residen unas 22 monjas.

El monasterio de Nuestra Señora de la Visitación o, como es más conocido, de las Descalzas Reales, fue fundado en 1559 por Juana de Austria tras enviudar prematuramente del príncipe Juan Manuel de Portugal y regresar a España (fue reclamada aquí por su hermano el rey Felipe II, a fin de que asumiese la regencia española mientras él permanecía en Inglaterra por motivos de su matrimonio con María Tudor).  El lugar elegido para el monasterio fue un antiguo palacio perteneciente hasta ese momento al tesorero imperial Alonso Gutierrez de Madrid y que tenía el valor emocional de ser donde ella había nacido (recordemos que el Alcazar, edificio emblemático madrileño, tenía una finalidad militar y cuando los reyes acudían a la ciudad solían alojarse preferentemente en viviendas de los nobles del entorno de la corte). El monasterio se habitó con monjas de clausura clarisas coletinas, también conocidas como clarisas descalzas (de ahí el nombre), y tuvo tal relevancia como institución religiosa ligada a la corona que a lo largo de los años muchas mujeres de la casa real y de la alta aristocracia ingresaron en este convento al enviudar o cuando no estaban llamadas a casamientos. Los ingresos y estancias solían ir acompañados de importantes regalos y donaciones para la institución, por lo que el monasterio llegó a tener un verdadero tesoro en obras de arte. Indicar también por último, antes de pasar a centrarnos en la visita, que en el monasterio está enterrada la fundadora, Juana, así como su hermana mayor María de Austria, que decidio ingresar allí  junto con su hija Margarita, de tan sólo trece años por entonces, tras enviudar en 1580 del emperador Maximiliano II de Habsburgo.

El recorrido de la visita se hace, hay que advertirlo, un poco a velocidad de trote, no permitiéndote la recreación en las obras expuestas (el grupo de visitantes lo cierra una persona de seguridad que se encarga de que no te quedes rezagado). Tras reunir el guía al grupo en lo que fue la antigua portería se inicia el recorrido en el Claustro Bajo, que fue cerrado para resguardarlo de las inclemencias meteorológicas en 1773, reinando Carlos III. Desde él accedemos a la espectacular escalera principal de dos tramos y que perteneció al antiguo palacio. Llaman poderosamente la atención los muros, totalmente cubiertos de pinturas murales al temple con perspectivas arquitectónicas fingidas, -las llamadas “ quadraturas barrocas”. En el tramo superior de la escalera destaca la pintura del Balcón Real, en donde aparecen retratados el rey Felipe IV y su familia, Mariana de Austria, su segunda esposa, y sus hijos el príncipe Felipe Próspero y la infanta  Margarita Teresa, la de las Meninas. ¡Preciosa escalera sin duda!.

El recorrido continúa visitándose el Claustro Alto y viendo las capillas que a él se abren, en las que se destacan algunos techos y suelos originales además de tallas, cuadros, reliquias y otras obras artísticas de indudable valor pertenecientes por lo general a los siglos XVI y XVII.

Pasamos seguidamente al Coro, sala que sigue siendo hoy utilizada por las monjas varias veces al día para su oración. Aquí destaca, en alto, el sepulcro de la emperatriz María y bajo él una magnífica talla en busto de “La Dolorosa”, obra de Pedro de Mena. Del coro pasaremos al denominado "Salón de Tapices", antiguo dormitorio de las monjas, en donde se exponen once de los veinte paños de la serie de tapices “El triunfo de la Eucaristía”, regalada al monasterio, en el primer tercio del siglo XVII, por Isabel Clara Eugenia, la hija predilecta de Felipe II. Estos paños, verdaderamente magníficos y en excelente estado de conservación, fueron tejidos en Bruselas sobre cartones y bocetos de Rubens. Las siguientes salas del recorrido nos irán descubriendo sobre todo la gran abundancia pictórica que encierra este monasterio. Pasaremos sucesivamente por la Sala Capitular, el Candilón (lugar donde era velado el cadáver de las monjas que fallecían y que se iluminaba con un gran candil, de ahí el nombre), el Salón de Reyes ( habitación principal reservada fuera de la clausura para las personas de la realeza) y las salas hoy denominadas de pintura flamenca, española e italiana. Hay cuadros de Lucas Giordano, Tiziano, Sanchez Coello, Zurbarán, de la escuela de Rubens y, de un sin fin de grandes artistas. ¡Lastima que uno no pueda recrearse en la contemplación!.

Monasterio de las Descalzas Reales
Dirección: Plaza de las Descalzas
Horario: De 10 a 14 y de 16 a 18:30 h martes a sábado. Domingos de 10 a 15 h.
Precio: 7 € tarifa básica (10 € si se combina, en 48 h, con Monasterio de la Encarnación)
Estaciones de Metro mas cercana: Callao y Sol

Exposición fotográfica: Jardines de arena

Junto al Retiro, en la isleta que hay en la confluencia de las calles Alcalá y O’Donell, llama la atención el bello edificio de estilo neomudejar que allí se levanta y que actualmente es la sede en Madrid de la Casa Árabe. Merece la pena acercarse a verlo de cerca en uno de nuestros paseos urbanos por la zona y, puesto que hasta el 13 de enero de 2013 puede visitarse en su interior la sugerente exposición fotografia "Jardines de arena. Fotografía comercial en oriente Próximo. 1859-1905”, recomiendo aprovechar la ocasión e ir antes de que la quiten. ¡Anímate!

El edificio fue construido entre 1881 y 1886, para ser la sede madrileña de las Escuelas Aguirre. Su arquitecto fue Emilio Rodríguez Ayuso, autor también de la hoy desaparecida Plaza de toros de Goya (ocupaba el espacio del actual Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid) y que estaba considerada como el primer ejemplo del estilo neomudejar español, enmarcado dentro de las corrientes orientalistas de la arquitectura historicista imperante en Europa a finales del siglo XIX y principios del XX. El edificio presenta típicas fachadas de ladrillo y una exquisita decoración a base de lazos, rombos y dientes de sierra. Sobre el cuerpo central destaca la torre cuadrada de 37 metros de altura y que está coronada por un ático de estructura metálica y acristalado.

Respecto a la institución originaria, las Escuelas Aguirre, indicar que estas surgen a iniciativa del filántropo Lucas Aguirre y Juárez (1800-1873), persona de ideas liberales y gran compromiso social que a su muerte legó parte de su fortuna para el sostenimiento de centros educativos, resultado de lo cual se construyeron, además de las Escuelas Aguirre de Madrid, las existentes en Cuenca (su ciudad natal) y Siones (Burgos), localidad de nacimiento de su padre. Hacia 1971 la institución de Madrid cierra como centro escolar este edificio (se traslada a la calle Pio Baroja) y el mismo pasará a ser ocupado por dependencias del Ayuntamiento de Madrid hasta que finalmente es cedido en 2007, mediante acuerdo con el ministerio de exteriores, para albergar la Casa Árabe de Madrid, a semejanza de otros centros culturales internacionales como son: la también madrileña Casa de América, la Casa África, con sede en Las Palmas de Gran Canaria y la Casa Asia, con sede en Barcelona.

Casa Árabe e Instituto Internacional de Estudios Árabes y del Mundo Musulmán (CA-IEAM), o abreviadamente Casa Árabe es una institución pública creada con el objeto de ser centro de estudios y conocimiento sobre el mundo árabe y punto de apoyo de la diplomacia española hacia los países árabes. Tiene dos sedes: Madrid (antiguas Escuelas Aguirre) y Córdoba. En esta última ciudad se ubica el Instituto de Estudios Árabes y del Mundo Musulmán, que realiza dentro de Casa Árabe las labores más relacionadas con la investigación.

Y ahora que ya sabemos algo más del edificio pasemos a disfrutar de la exposición fotográfica actual. Las 86 imágenes que se muestran en Jardines de arena proceden, según se indica, de la digitalización de los fondos de la colección del historiador de fotografía Clark Worswick, poseedor de uno de los archivos de fotografía oriental más importantes del mundo.

Las imágenes que vemos fueron tomadas entre los años 1859 y 1905 y proceden de fotógrafos comerciales que trabajaron para estudios existentes en ciudades como Estambul, Esmirna, Luxor, El Cairo, Túnez, Beirut, Damasco y La Meca. Las fotografías nos retraen a otra época, mostrándonos como eran las ciudades de Oriente Próximo, sus mezquitas, mercados y calles. También, a través del arte del retrato, es posible apreciar los matices costumbristas y estéticos de las diferentes etnias pobladoras de aquellos jardines de arena, como poeticamente han titulado la exposición. Todas las fotos son interesantes y muchas nos resultarán especialmente curiosas, como por ejemplo las relacionadas con la escavación de la Esfinge de Egipto, o la vista del puerto de Estambul repleto de veleros.

Exposición: Jardines de arena. Fotografía comercial en Oriente Próximo 1859-1905
Dirección: Casa Árabe (calle Alcalá, 62)
Fechas: Estará abierta hasta el 13 de enero de 2013
Horario: De 11 a 15 y de 16 a 19:30 h lunes a sábado. Domingos de 11 a 15 h.
Precio: entrada libre
Estación de Metro mas cercana: Retiro




Exposición: Arte británico entre los siglos XVI y XX

Ampliamente recomendable la exposición temporal que la Fundación Juan March nos ofrece hasta el 20 de enero de 2013 en su sede de la calle Castello y en la que, bajo el literario título de “La isla del tesoro. Arte británico de Holbein a Hockney” nos brinda la posibilidad de admirar más de un centenar de obras de artistas británicos (por nacimiento o adopción artística) que abarcan el amplio periodo temporal comprendido entre los siglos XVI y XX.

La exposición, organizada en siete secciones cronológicamente secuenciadas, comienza con la dedicada al periodo 1520-1620, caracterizado por la irrupción del protestantismo y la ruptura de Gran Bretaña con Roma (la radicalización contra el cristianismo llevó a que se decretase la destrucción de los símbolos visibles de esta, quedando ejemplificado en la muestra que nos ocupa a través de fragmentos ornamentales rescatados de una de sus iglesias y de manuscritos con las imágenes religiosas desfiguradas). Pictóricamente los artistas que destacan "en la isla" durante esta etapa son predominantemente extranjeros que trabajan bajo mecenazgo. Se ha querido señalar como el primero de ellos, de ahí su inclusión en el título general de la exposición, al pintor alemán Hans Holbein, que trabajó para el rey Enrique VIII.

Avanzando por las diversas secciones de la exposición contemplaremos las obras de un gran número de artistas, principalmente pintores, que a través de sus retratos, paisajes urbanos y rurales, escenas sociales, instantáneas históricas o representaciones simbólicas e imaginativas nos permiten ver no sólo cómo fue transformándose la sociedad británica con el paso del tiempo, sino también como lo hacían las corrientes culturales y pictóricas. Hay obras de artistas muy conocidos, como es el caso de Turner, Rossetti, Henry Moore, Francis Bacon, David Hockney o incluso Peter Blake (el que diseño para los Beatles la cubierta de su disco Sargento Pepper), y también las hay de otros muchos desconocidos para la mayoría de nosotros, circunstancia que no obstante no quita interés y admiración por su trabajo.

Indicar que la Fundación realiza visitas guiadas gratuitas, en grupos de un máximo de 20 personas, los miércoles por la mañana (11:00, 12:00 y 13:00 h) y martes, jueves y viernes por la tarde (17:00, 18:00 y 19:00). ¡Aprovéchalas si tienes oportunidad!.

Finalizaré esta propuesta haciendo una breve mención a la Fundación que organiza y acoge esta exposición. Creada en 1955 por el financiero español Juan March Ordinas, la Fundación Juan March desarrolla sus actividades filantrópicas en el campo de la cultura humanística y científica. En 1975 inauguró en Madrid el edificio de la calle Castelló 77 donde tiene hoy su sede y en donde organiza exposiciones, conciertos y ciclos de conferencias y seminarios, teniendo así mismo abierta una biblioteca de música y teatro españoles contemporáneos. A demás de la sede madrileña la Fundación Juan March es titular en Cuenca del Museo de Arte Abstracto Español, y en Palma de Mallorca del Museu Fundación Juan March.

Exposición: La isla del tesoro. Arte británico de Holbein a Hockney
Dirección: Fundación Juan March (calle Castelló, 77)
Horario: De 11:00 a 20:00 h lunes a sábado y de 10:00 a 14:00 domingos
Metro más próximo: Nuñez de Balboa
Precio: entrada libre

Exposición temporal: Goya y el infante don Luis

Interesante exposición temporal la que, con el título de “Goya y el infante Don Luis: el exilio y el reino”, podemos ver en el Palacio Real de Madrid hasta el 20 de enero de 2013.
 
Entre las pinturas y diversas piezas que se muestran, procedentes de varias colecciones, sin duda nos sentiremos especialmente atraídos por los cuadros que Goya pintó para el infante y su familia. Hay que señalar que Luis de Borbón fue un importantísimo mecenas del siglo XVIII, protector y promotor de artistas de la talla del compositor Luigi Boccherini, del arquitecto Ventura Rodríguez o de jóvenes pintores como Luis Paret o el propio Francisco Goya.

Pero pongamos en contexto al personaje central de la exposición para entender mejor las obras que se nos muestran: Luis Antonio Jaime de Borbón y Farnesio, que pasará a la historia como el Infante Don Luis, nació el 25 de julio de 1727 en el Palacio del Buen Retiro de Madrid (le pusieron el nombre de Luis en honor a Luis XV de Francia). Fue el sexto hijo del rey Felipe V con Isabel de Farnesio, su segunda esposa, y el décimo de este incluyendo a los cuatro que tuvo anteriormente con Mª Luisa Gabriela de Saboya). El hecho de ocupar un lugar muy retrasado en la línea de sucesión a la corona de España motivó que desde la infancia se le orientase hacia la carrera eclesiástica, tal como se hacía en toda Europa con los hijos segundones de la realeza y la nobleza. Así, a los ocho años fue nombrado arzobispo de Toledo y de Sevilla (¡menuda precocidad!).

El tiempo, sin embargo, iría descubriendo que el joven no tenía vocación (era aficionado a la danza, la música, la caza y la esgrima). En 1754, cuando tenía 27 años, comunicó al rey, que por entonces era ya su hermano Fernando VI, su deseo de renunciar a la carrera eclesiástica, lo que le fue concedido y le permitió iniciar una nueva vida más mundana, tal como le gustaba. Compró a su hermano Felipe el Condado de Chinchón, que comprendía, además del castillo de Chinchón, diversas propiedades en Morata de Tajuña, San Martín de la Vega, Colmenar de Oreja, Villaconejos, Villaviciosa de Odón y Boadilla del Monte, eligiendo esta última localidad para ser su residencia y encargó al arquitecto Ventura Rodríguez la construcción del famoso palacio que allí podemos ver, aunque sólo sea por fuera.

Un conjunto de impremeditadas circunstancias complicarían no obstante la vida del infante al ponerle en el ojo del huracán de la sucesión con el paso del tiempo: Cuatro hermanastros y hermanos que le precedían en la línea sucesoria mueren sin descendencia y los hijos del nuevo rey, su hermano Carlos III, no habían nacido ni educado en España, como prevenía la Ley Sálica. Esta circunstancia motivó el hecho de que cuando Luis comunicó por enésima vez al monarca sus deseos de contraer matrimonio este finalmente le concediese finalmente en 1776 permiso, pero con la condición que fuese en matrimonio morganático, es decir, asignándole esposa de condición desigual (no de la realeza), lo que además de la perdida de derechos sucesorios implicaba el abandono obligatorio de la corte y la exención para sus hijos de todo tipo de honores y distinciones, pasando así mismos estos a llevar el apellido de su madre. Luis casa entonces con Mª Teresa de Vallabriga, hija del mayordomo de Carlos III y de la condesa de Castelblanco, e inicia con ella una vida itinerante fuera de corte, residiendo paulatinamente en Velada (Toledo), Cadalso de los Vidrios y Arenas de San Pedro. En esta última localidad abulense mandó construir para su residencia un nuevo palacio y será en él donde se rodeará de una pequeña corte de pintores, músicos y eruditos. Allí fue donde Boccherini compuso “Música nocturna de las calles de Madrid” y a donde acudió Goya en varias ocasiones para pintar a los miembros de la familia del infante.

Para finalizar la parte histórica en torno a nuestro protagonista el infante indicar que tuvo con Mª Teresa tres hijos. El primero, Luis María, fue arzobispo de Sevilla y de Toledo (este sí con vocación) y la persona que asumió la regencia borbónica durante la Guerra de la Independencia Española. Las otras dos fueron mujeres: Mª Teresa (15ª condesa de Chinchón y 1ª marquesa de Boadilla del Monte) y Mª Luisa (duquesa de San Fernando). La primera de ellas casó con Manuel Godoy, en boda de conveniencia acordada por la esposa del rey Carlos IV, sucesor de Carlos III. La boda significó el perdón real para la familia y su regreso a la genealogía real oficial.

Volvamos ahora a la exposición del Palacio Real. Dividida en varios apartados nos muestra, en el primero de ellos, titulado conversaciones nocturnas, un conjunto de cuadros pintados con la técnica naturalista del claroscuro entre los que destaca “la familia del infante don Luis de Borbón, pintado por Goya en 1784. El apartado siguiente, titulado igual / desigual, hace referencia a los casamientos desiguales y tiene como protagonista al cuadro “La boda”, también de Goya. Los dos apartados subsiguientes, los titulados Álbum familiar y Propios y extraños, nos muestran respectivamente retratos de la familia directa del infante y de personajes que grabitaron a su alrededor. Los apartados quinto y sexto de la exposición están dedicados, de forma monográfica y sucesiva, respectivamente a los pintores Luis Paret y Francisco de Goya, ambos tutelados por el infante y que son, a juicio de los expertos, junto a Luis Meléndez, los pintores más importantes de la segunda mitad del siglo XVIII español. Por último, con el título genérico de El gabinete del infante don Luis, se ha querido constatar cómo el alcance del interés cultural y el mecenazgo de este Borbón no se limitó sólo a lo artístico, sino que, muy a la nueva manera de la Ilustración, tocó otros campos de la antropología y las ciencias naturales. Se muestras piezas de su colección (animales disecados exóticos o raros, piedras y conchas, etc).

Exposición: Goya y el infante don Luis: el exilio y el reino
Dirección: Palacio Real de Madrid (calle Bailén s/n)
Horario: De 10 a 20 h. de lunes a domingo.
Precio: 5 € (entrada general)