
La exposición se encuentra estructurada en tres partes diferenciadas:
500 años de exploración marítima española.
Esta primera parte de la exposición, que ocupa el ala izquierda del Pabellón, nos permite hacer un breve recorrido por la aportación histórica de nuestro país a la exploración marítima. Se destacan los viajes de Colón en busca de la nueva ruta a las Indias, el viaje de circunnavegación de Magallanes y El Cano y, finalmente, la expedición que dirigieron los oficiales de la Armada Alejandro Malaspina y José Bustamante entre 1789 y 1794.
La encomienda de la expedición de Malaspina era hacer un estudio de la situación de los virreinatos y levantar su cartografía, haciendo además una relación de la flora, la fauna y las costumbres de los pueblos visitados, misión para la cual viajaban en las dos corbetas utilizadas, - la Descubierta y la Atrevida,- naturalistas y pintores junto a marinos profesionales. La expedidicón fue un éxito y a su regreso Malaspina fue recibido como héroe, aunque debido a sus ideas liberales y reformistas, que le enfrentaron con Godoy, fue poco después acusado de alta traición por querer divulgar al enemigo los conocimientos recogidos y se le condenó a diez años de prisión en el Castillo de San Antón en La Coruña, sentencia que un año después le fue permutada por la de expulsión a Italia, donde murió en 1810. Los resultados de esta expedición no fueron divulgados en su época, pero hoy en día existen, según indican los organizadores de la actual exposición, numerosas publicaciones que recuerdan las aportaciones científicas y artísticas de la misma.
Orígenes de la oceanografía y la Expedición Malaspina 2010

Esta parte de la exposición cuenta con bastantes audiovisuales, que amplían la información recogida en los paneles informativos y cuyo visionado detenido resulta ilustrativo.
Cambio global y biodiversidad en los océanos
Escueta muestra, en la sala central del pabellón, que mediante la proyección de imágenes, busca sensibilizar al visitante sobre la importancia de la exploración de la biodiversidad en el océano profundo, así como sobre la evaluación del impacto del ser humano en el cambio global.
Visitar la exposición puede complementarse, o mejor dicho debe complementarse, con la visita al Real Jardín Botánico, pues el Pabellón Villanueva está enclavado en su interior (el acceso al recinto cuesta 3 euros). Sin duda un plan completo de cultura y ocio.
Visitar la exposición puede complementarse, o mejor dicho debe complementarse, con la visita al Real Jardín Botánico, pues el Pabellón Villanueva está enclavado en su interior (el acceso al recinto cuesta 3 euros). Sin duda un plan completo de cultura y ocio.